Know Your Faith: Epiphany

While the Feast of the Epiphany has been traditionally celebrated on January 6th (thus completing the course of the Twelve Days of Christmas), it is in our day celebrated on the Sunday nearest January 6th.

The Feast of the Epiphany is a very ancient one, and it seems that the Nativity of the Lord was celebrated on this date for several centuries until a decree of the Holy See in the year 376 obliged all churches to celebrate Christmas on December 25th.

The word Epiphany comes from the Greek meaning “a manifestation” or “apparition”. Another Greek term used to describe God’s showing Himself to His creatures, or appearing to His creatures, is Theophany, meaning a manifestation of God.

Tradition has it that three theophanies or epiphanies took place on January 6: 1) God’s showing Himself to the world, via the Magi, in the Person of the baby Jesus in the manger at Bethlehem (Luke 2:1ff.); 2) the Baptism of the Lord in the Jordan when the voice of the Father is heard saying, “This is my Beloved Son” (Luke 4:21ff., et al.); and 3) the changing of water into wine at the wedding feast at Cana (John 2:1ff.). In all three cases God is showing Himself to the world in the Person of Jesus Christ, or showing that Jesus Christ is God.

The visit of the Magi, or Three Kings, is the event we normally associate with the Epiphany, or Three Kings’ Day (Matthew 2:1ff.). There are several lessons we may learn from the account of the visit.

First, the Magi were looking for the Messiah. As astronomers (of a primitive sort) they were attentive to the movements of the heavens, and as astrologers (of an innocent sort) they were expecting a great event associated with the movements of the heavens at the time of the birth of our Lord. In other words, they found the Child because they were looking for Him.

Secondly, “on entering the house they prostrated themselves [knelt or lay down in worship] and did Him homage”. In other words, they recognized that the Child was God, else they would not have “worshiped” Him.

Thirdly, the Magi brought the Child gifts of gold, frankincense, and myrrh. The biblical text does not indicate how many Magi there were. We refer to them as three since there were three gifts, but a longstanding extra-biblical tradition provides us three names: Caspar, Balthazar, and Melchior. The three gifts have taken on a symbolic significance. Gold, only possessed by the very wealthy (such as kings) at the time of Christ symbolizes Christ’s Kingship over all of creation. Frankincense (a particular type of incense) was only used in divine worship at the time of Christ, and symbolizes His divinity. Myrrh, a resin from various plants, was used for the embalming of bodies after death. Thus, myrrh calls to mind the fact that Christ would suffer and die in His humanity.

While there is no hard evidence to support the tradition that all three theophanies actually took place on January 6th, there is likewise no evidence to disprove that ancient tradition.

(CF Lagrange, The Liturgical Year, vol. 3, pp. 107ff.)

Aunque la Fiesta de la Epifanía ha sido tradicionalmente celebrada el 6 de enero (completando así el curso de los Doce Días de Navidad), en nuestros días se celebra el domingo más cercano al 6 de enero.

La Fiesta de la Epifanía es muy antigua y pareciera que la Natividad del Señor se hubiera celebrado en esta fecha durante varios siglos hasta que un decreto de la Santa Sede en el año 376 ordenó a todas las iglesias a celebrar la Navidad el 25 de diciembre.

La palabra Epifanía viene del griego que significa "una manifestación" o "aparición". Otro término griego usado para describir la manifestación de Dios a sus criaturas, o aparecer a sus criaturas, es Teofanía, que significa una manifestación de Dios.

La tradición dice que tres teofanías o epifanías tuvieron lugar el 6 de enero: 1) Dios se muestra al mundo, a través de los Magos, en la Persona del Niño Jesús en el pesebre de Belén
(Lucas 2: 1ss.); 2) el Bautismo del Señor en el Jordán cuando se oye la voz del Padre diciendo: "Este es mi Hijo Amado" (Lucas 4: 21ss., Et al.); Y 3) el cambio de agua en vino en la fiesta de la boda en Cana (Juan 2: 1 ss.). En los tres casos Dios se está mostrando al mundo en la persona de Jesucristo, o mostrando que Jesucristo es Dios.

La visita de los Reyes Magos, o tres Reyes, es el evento que normalmente asociamos con la Epifanía, o el Día de Reyes (Mateo 2: 1ss.). Hay varias lecciones que podemos extraer del recuento de la visita:

Primero, los Magos estaban buscando al Mesías. Como astrónomos (de tipo primitivo) estaban atentos a los movimientos de los cielos, y como astrólogos (bastante elementales) esperaban un gran acontecimiento asociado con los movimientos de los cielos en el momento del nacimiento de Nuestro Señor. En otras palabras, encontraron al Niño porque lo estaban buscando.

En segundo lugar, "al entrar en la casa se postraron [se arrodillaron en adoración] y le hicieron un homenaje". En otras palabras, reconocían que el Niño era Dios, de lo contrario no lo hubieran "adorado".

En tercer lugar, los Reyes Magos trajeron al Niño regalos de oro, incienso y mirra. El texto bíblico no indica cuántos magos eran. Nos referimos a ellos como tres, porque se mencionan tres regalos. Además, una larga tradición extra-bíblica nos da tres nombres: Gaspar, Baltazar y Melchor. Los tres dones han adquirido un significado simbólico. El oro, al que solo los ricos tenían acceso (como los reyes) en el tiempo de Cristo simboliza la realeza de Cristo sobre toda la creación. El incienso, en tiempos de Cristo, sólo se usaba en el culto divino, y simboliza su Divinidad. La mirra, una resina de varias plantas, fue utilizada para embalsamar los cuerpos después de su muerte. Así, la mirra nos trae a la mente el hecho de que Cristo sufriría y moriría en su humanidad. Simboliza su humanidad.

Aunque no hay pruebas sólidas que respalden la tradición de que las tres teofanías realmente tuvieron lugar el 6 de enero, tampoco hay pruebas que contradigan esa antigua tradición.

(CF Lagrange, El año litúrgico)

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