Funerals at the Parish/Funerales en la Parroquia

The death of a loved one, even when it is expected, is always a traumatic event. The Church has understood this very well for two millennia and has provided for Her children the funeral rites.

The funeral rites (rituals, or liturgies) consist of three parts. The wake service (or Vigil), the Funeral Mass, and the Rite of Committal (or the graveside service). The Church envisions that each of these services will be celebrated in its proper order because each contributes to the full and proper understanding of life and death in Christ.

The wake service is the first opportunity for friends and relatives to greet the family of the deceased and express their condolences. The wake service consists of several scriptural readings, a brief homily, and prayers for the deceased. It may be done at any time during the wake itself. Usually it is done at the beginning, particularly at wakes at which there is expected to be a very large number of people. This is the opportune venue for those who would like to deliver eulogies or words of remembrance. The wake is often thought of as the celebration of the deceased’s life.

The Funeral Mass is offered at the deceased’s parish church. The Mass is not a celebration of the deceased’s life. Rather, the Mass is always the celebration of our Lord’s suffering, death, and resurrection. When the Mass is offered, the whole Church, Triumphant (heaven), Militant (the baptized here in this world), and Suffering (the souls in Purgatory) is engaged. The Church on earth continues, or makes present supernaturally, our Lord’s sacrifice of Himself for our salvation on the Cross. The whole Church, in heaven and on earth, prays for the repose of the soul of the deceased. This is the purpose of the Funeral Mass: to apply the merits Christ’s salvific death and resurrection to the soul of the deceased for whom the Funeral Mass is offered. The wake is about the deceased. The Funeral Mass is about Jesus Christ and His Suffering, Death, and resurrection on behalf of the deceased.

For this reason, the following guidelines are observed at Saint Mary’s Parish:

1) The practice of delivering eulogies or words of Christian remembrance at the Mass has been discontinued at the Parish. Eulogies are encouraged at the wake, graveside, and customary meal following the graveside service.

2) Anyone who carries out a liturgical role at the Mass in a Catholic church (Readers/lectors, gift bearers, etc.) must be a practicing Catholic in good standing with the Church (see Directory for the Application of Principles and Norms on Ecumenism #133).

3) Music used at the Mass must be liturgical music. Liturgical music is music written expressly for the liturgy/Mass. Thus, popular songs whether of a religious or secular nature may not be used because they are not written for the Mass. “The texts of the songs chosen... should express the paschal mystery of the Lord’s suffering, death, and triumph over death and should be related to the readings from Scripture” (Order of Christian Funerals #30). Pre-recorded music may not be played at the Funeral Mass at The Parish. The liturgy (work or offering) is properly carried out by those in attendance. Singing is to be done by the musicians and congregation in attendance. Thus, the General Instruction of the Roman Missal states in Nos. 39-40: "The Christian faithful who gather together as one to await the Lord's coming are instructed by the Apostle Paul to sing together psalms, hymns, and spiritual songs (cf. Col 3:16). Singing is the sign of the heart's joy (cf. Acts 2:46). Thus, Saint Augustine says rightly, 'Singing is for one who loves.' There is also the ancient proverb: 'One who sings well prays twice.' "Great importance should therefore be attached to the use of singing in the celebration of the Mass, with due consideration for the culture of the people and abilities of each liturgical assembly.” Please see the guidelines for music at funerals for further information on music at the Funeral Mass.

4) There is no need for the use of Extraordinary Ministers of Holy Communion for funerals at our Parish.

Our Parish does not follow the practice of having a priest or deacon “say a few words or prayers” at the funeral home in place of offering the Mass. A Mass will be offered by priests of our Parish for the repose of the soul of anyone whose family cannot afford a funeral service.

La muerte de un ser querido, incluso cuando se espera, es siempre un evento traumático. La Iglesia lo ha comprendido muy bien desde hace dos milenios, y ha proveído a sus hijos los ritos funerarios.

Los ritos funerarios (rituales o liturgias) constan de tres partes. El servicio de vigilia, la Misa fúnebre, y el rito de la sepultura. La Iglesia prevé que cada uno de estos servicios se celebrará en su orden debido a que cada uno contribuye a la plena y adecuada comprensión de la vida y la muerte en Cristo.

El velorio es la primera oportunidad para que amigos y familiares saluden a la familia del fallecido y expresen sus condolencias. El velorio consiste en varias lecturas bíblicas, una breve homilía y oraciones por los fallecidos. Puede hacerse en cualquier momento durante el velorio. Por lo general, se hace al principio, particularmente en los momentos en que se espera que haya un número mayor de personas. Este es el lugar oportuno para aquellos que deseen rendir tributo al fallecido. El velorio suele considerase como la celebración de la vida del difunto.

La Misa fúnebre se ofrece en la iglesia parroquial del fallecido. La Misa no es una celebración de la vida del difunto. Más bien, la Misa es siempre la celebración del sufrimiento, la muerte y la resurrección de Nuestro Señor. Cuando se ofrece la Misa, toda la Iglesia, Triunfante (cielo), Militante (los bautizados aquí en este mundo), y Sufriente (las almas en el Purgatorio) participan. La Iglesia en la tierra continúa, o se hace presente sobrenaturalmente, el sacrificio de Nuestro Señor de Sí mismo para nuestra salvación en la Cruz. Toda la Iglesia, en el cielo y en la tierra, ora por el reposo del alma del fallecido. Este es el propósito de la Misa de los Funerales: aplicar los méritos de la muerte y resurrección salvífica de Cristo al alma del difunto para quien se ofrece la Misa Fúnebre. El velorio es sobre el difunto. La Misa fúnebre es acerca de Jesucristo y su sufrimiento, muerte y resurrección en nombre del difunto.

Por esta razón, se observan las siguientes normas en la Parroquia:

1. La práctica de rendir tributo al fallecido durante la Misa ha sido descontinuada en nuestra Parroquia. Los tributos se hacen en el velorio, en el cementerio, o durante la comida de costumbre después del cementerio.

2. Cualquiera que desempeñe un papel litúrgico en la Misa en una iglesia católica (lectores /portadores de ofrendas, etc.) debe ser un católico practicante en buen estado con la Iglesia (gracia) (ver Directorio para la Aplicación de los Principios y Normas sobre el Ecumenismo # 133).

3. La música utilizada en la Misa debe ser música litúrgica. La música litúrgica es música escrita expresamente para la liturgia / Misa. Por lo tanto, las canciones populares de carácter religioso o secular no pueden ser utilizadas porque no están escritas para la Misa. "Los textos de las canciones elegidas ... deben expresar el misterio pascual del sufrimiento, la muerte y el triunfo del Señor sobre la muerte y deberían estar relacionado con las lecturas de la Escritura "(Orden de los Funerales Cristianos # 30). La música pregrabada no puede ser tocada en la Misa Fúnebre en la Parroquia de la Catedral. La liturgia (trabajo u ofrenda) es llevada a cabo correctamente por los asistentes. El canto debe ser hecho por los músicos y la congregación en la asistencia. Así, la Instrucción General del Misal Romano dice en los números 39-40: "Los fieles cristianos que se reúnen como uno para esperar la venida del Señor son instruidos por el Apóstol Pablo para cantar juntos salmos, himnos y canciones espirituales, el cantar es el signo de la alegría del corazón (Hechos 2:46). Así, San Agustín dice con razón: 'Cantar es para el que ama'. También está el proverbio antiguo: "El que canta bien ora dos veces". "Por lo tanto, se debe otorgar gran importancia al uso del canto en la celebración de la Misa, teniendo debidamente en cuenta la cultura del pueblo y las capacidades de cada asamblea litúrgica". Por favor, consulte las normas para la música en los funerales para más información sobre música en la Misa fúnebre.

4. No es necesario el uso de los Ministros Extraordinarios de la Santa Comunión para los funerales en la Parroquia Santa Maria.

La Parroquia no sigue la práctica de tener un sacerdote o diácono que "diga algunas palabras u oraciones” en la funeraria en lugar de ofrecer la Misa. La Misa será ofrecida por los sacerdotes de la Parroquia por el descanso del alma de cualquier persona cuya familia no cuente con los medios economicos.

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